Para llenar un contenedor de ayuda humanitaria hace falta una precisión clínica. No puede quedar ningún hueco libre. Si tras colocar algo se ve un espacio vacío, se saca todo y se comienza de nuevo. La operación puede durar horas, pero hay que aprovechar cada rincón disponible. Para conseguirlo, es necesario disponer de material, paciencia y muchas manos. Juantxo Pagola García, voluntario de la ONG navarra ‘Ayuda Contenedores’, reconoce en este proceso una imagen: “A veces, parece un hormiguero”. Así lo describió mientras voluntarios de esta organización llenaban el contenedor que se envió el viernes 27 de marzo a Gambia.
Esta ONG, establecida en el barrio pamplonés de Echavacoiz, nació en 1995 fruto de la inquietud de Esteban Puig, fundador de la organización, y un grupo de voluntarios. Al comprobar la cantidad de materiales y productos que eran desechados pese a estar en buen estado, planificaron su recogida para poder ayudar a otras asociaciones a establecer envíos periódicos a los países que lo demandaran. “Es una organización de apoyo a otras ONG, así nació”, señaló Pagola. Desde que comenzaron a contabilizar los envíos en 2012, han mandado 445 contenedores a países de América, Europa, África y Asia.
El último contenedor remitido surgió de la voluntad de la ‘Asociación Baaño Gara’, formada por miembros de una comunidad de gambianos establecida en Soria. “Hacemos proyectos de cooperación para el desarrollo. Lo llevamos a Gambia y lo donamos a la gente”, indicó Mamudou Susoho Damba, presidente de la asociación soriana. En esta ocasión, el destino era la Upper River Division del país africano.
La preparación del envío comenzó a las nueve de la mañana. El equipo de voluntarios se dividió en dos: mientras algunos descargaban las furgonetas llegadas de Soria, otros sacaban el material necesario de las naves con ayuda de carretillas. La ONG navarra cuenta con siete espacios de almacenamiento en los que se pueden encontrar desde máquinas de coser y de carpintería, hasta alimentos, ordenadores o placas solares.

Con los materiales y los productos descargados y ordenados junto al camión, comenzaron a colocarlos en el interior del contenedor. Durante el proceso, tuvieron que sacar y reubicar lo ya emplazado en varias ocasiones para aprovechar cada rincón, pero consiguieron ocupar todo el espacio disponible. “Llevamos un poco de todo: placas solares, ropa, pañales, sillas, cutters para los colegios…”, señaló Susoho.
Una vez todo estuvo en orden, se cerraron las puertas del contenedor y el camión salió en dirección Bilbao, donde el envío de estas dos asociaciones se cargará en un barco. Se espera que, durante los próximos días, llegue a través del Atlántico al puerto de Banjul, capital de Gambia. Desde allí, un camión lo transportará a un almacén previamente alquilado en Basse, ciudad de la Upper River Division, donde se descargarán los productos y los materiales y serán repartidos en la zona.


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