Un caballo, un poni, dos perros y en torno a ocho mil kilómetros recorridos desde Praga. Jakub Drábek, peregrino checo, decidió extender la ruta del Camino de Santiago hasta la capital checa, ciudad en la que comenzó junto a estos animales su travesía. Según señaló La Razón, su camino empezó hace algo más de siete meses. Partiendo desde allí y tras cruzar Francia, terminó incorporándose a una de las rutas clásicas del Camino de Santiago.

En su camino, ha sido acompañado en todo momento por una serie de animales. Un caballo, llamado ‘Goliat’, es el apoyo principal del checho. Ya habían realizado otros viajes juntos y, en esta ocasión, se ha encargado de cargar con el material. Junto a él, un poni llamado ‘Pollynka”. No estaba planeada su participación en este recorrido, pero mostró una fuerte dependencia del caballo y decidió llevarlo. Además, dos perros les siguen durante el viaje.
El ritmo y las decisiones tomadas durante el trayecto han estado marcadas por el bienestar de los animales. Junto a ello, la planificación ha sido flexible. Todo se ha ido adaptando al terreno, el clima y el estado de sus acompañantes. En invierno, las jornadas solían ser más cortas debido al frío y las heladas, pero con la mejora del tiempo el recorrido diario ha ido aumentando. Los animales comen del pasto que encuentran por el camino, aunque el checho recurre a la compra de alimentos en tiendas especializadas cuando es necesario.
La expedición, que ya ha alcanzado Galicia, está cerca de terminar. Sin embargo, para este peregrino, llegar a Santiago no representará un final, sino otra etapa más dentro de este estilo de vida marcado por la exploración y el viaje. De cara al futuro, el checo planea regresar a su país, trabajar durante el verano y preparar una nueva expedición: le gustaría poder recorrer el sur de Europa a pie y acompañado por los cuatro animales que ya le han seguido en esta última ruta.
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