La sarna humana es una infestación parasitaria causada por ácaros diminutos que se meten en la piel y terminan causando un picor intenso y sarpullidos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que hay 400 millones de afectados a lo largo del año y, con el fin de controlarla, se creó la Alianza Internacional para el Control de la Sarna (IACS) en 2012. Íñigo Navarro, dermatólogo malagueño de 34 años que trabaja en el Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa de Lanzarote, se convirtió el pasado marzo en director de esta organización.
La IACS, que funciona al amparo de la Liga Internacional de Sociedades Dermatológicas, es una red global de investigadores, expertos y profesionales de la salud pública que trabaja por controlar la infección. Esta organización fue clave para que la OMS reconociera la sarna como enfermedad tropical desatendida. De este modo, se consiguió que aumentara la urgencia con la que se debe tratar y con la que hay que encontrar financiación para investigarla a nivel internacional.

Durante los próximos tres años, el doctor Navarro estará a la cabeza de este órgano que trata de frenar una enfermedad que “se ve en todo el mundo y en Europa está en aumento, sobre todo en la última década”, según señaló para SUR.
Desde este nuevo puesto, Navarro espera desarrollar los modos en que se controla la enfermedad. Según señaló para el mismo medio, por el momento “se están haciendo guías para hacer frente a zonas donde la sarna tiene una prevalencia muy alta y en las cuales se trata a toda la población, se han dado varias becas de investigación y se está organizando una reunión internacional donde se comunican las novedades en investigación”.
Pese a ello, también confesó que hace falta trabajar para encontrar los motivos por los que la sarna ha aumentado en Europa, encontrar qué se puede hacer para combatirla de manera efectiva y recordar a la población española que también afecta al país.
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