Jonatan García

Este montañero de Barakaldo ha completado una travesía a través del Aneto, Maladeta, Perdiguero y Posets en menos de 35 horas

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Hay cuatro grandes en el Pirineo oscense: Aneto, Maladeta, Perdiguero y Posets. Jonatan García, montañero de Barakaldo afincado en Benasque, se ha encargado de unirlos. El vasco ha completado una travesía invernal de 105 kilómetros que le ha llevado a recorrer estos cuatro picos en menos de 35 horas. “Son montañas con nombre propio que quería enlazar, unirlas en una sola jornada», señaló para Cadena Ser

El Aneto fue el primero de los cuatro grandes del Pirineo oscense que ascendió Jonatan García, montañero vasco.

La idea de completar este camino surgió el pasado verano. García se planteó completar este recorrido en una travesía única. Así lo hizo. Según confesó para el ‘Heraldo de Aragón’, al terminar la ruta pensó: “¿Por qué no intentarlo también en invierno?”. El 2 de marzo comenzó la travesía. 

La aventura empezó a las 00.30 cuando el vasco salió en bici de Benasque en dirección a Llanos del Hospital. Allí, dejó el vehículo, se calzó los esquís y se dirigió al Aneto. Subió por el Canal Este a la Espalda del Aneto, recorrió la arista que separa esta cumbre del techo del Pirineo, bajó esquiando hasta el Portillón Superior y escaló el Corredor Norte de la Maladeta. “Me gusta mucho la bajada en esquís de la Maladeta y no quería perdérmela”, indicó para Desnivel. Completó el descenso por el Corredor de la Rimaya

Recuperó la bici y se encaminó al Perdiguero en ella, hasta que las condiciones le obligaron a continuar con los esquís. Completó el ascenso y el descenso por la misma ruta. El recorrido hasta el último pico le llevó a pasar por su casa, por lo que realizó un pequeño descanso. A la 1:00 del 3 de marzo ya estaba en camino. Al alcanzar la cima del Posets, el clima empeoró y la nieve y los tramos helados dificultaron la bajada. Fue un descenso de poco disfrutar”, afirmó García para el mismo medio. 

Esta travesía a través de los grandes del Pirineo oscense lo han llevado a subir el Aneto de nuevo. Ya son más de 250 las veces que lo ha subido. Aún así, el proceso no le aburre. Según indicó para el Heraldo de Aragón, estas cumbres le siguen haciendo feliz: “La montaña tiene tanto juego como imaginación tenga cada uno”.

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