¡Buenos días y feliz jueves!

4–6 minutos

En primer lugar, si eres padre, felicidades: hoy, 19 de marzo, se celebra el Día del Padre. Y si todavía no lo eres, aprovecha para felicitar al tuyo, a tu abuelo o a cualquier figura paterna cercana. Al fin y al cabo, todos ellos han sido necesarios para que hoy estemos aquí. Con motivo de este día especial, y como excepción al formato habitual, hoy quiero que conozcas siete historias en las que la figura paterna, de una forma u otra, tiene un papel protagonista. 

CARMELO

Carmelo llevaba semanas queriendo decirle algo al joven que salvó la vida de su hijo en el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). Cuando por fin pudo hablar con él, la emoción fue inevitable: “Eres el ángel de mi hijo”, le expresó. El chico, Julio, de solo 16 años, ayudó a rescatar a varios pasajeros tras el siniestro y consiguió sacar al hijo de Carmelo del tren accidentado. Aquel gesto marcó para siempre a esta familia, que tenía el deseo de encontrarse con Julio en persona para darle las gracias como merece y fundirse con él en un abrazo. Mejor que con palabras, te animo a ver este vídeo donde ambos se ven en persona.

LOS MERINO 

En deporte, si pienso en la relación padre-hijo, aparece un binomio muy especial: el de los Merino. Si eres futbolero, seguramente recuerdes el gol de Mikel Merino contra Alemania en el último minuto de la prórroga que metió a España en las semifinales de la Eurocopa 2024. El partido se disputó en Stuttgart y, más allá de la importancia del tanto, destacó su celebración. Mikel corrió hacia el banderín de córner y lo rodeó; imitó el gesto que su padre, Miguel Merino, había hecho 33 años antes, en ese mismo estadio y en la misma portería cuando jugaba para Osasuna. Aquel gol de Mikel, por cierto, supuso un paso decisivo para que España ganase finalmente el trofeo. 

LOS ELIZARI

Si en los Merino fue el padre quien influyó en el hijo, aquí la historia va al revés. Fue Íñigo Elizari, hijo de Miguel Ángel, quien pasó el testigo (o mejor dicho, la espada) a su padre. Miguel Ángel empezó a llevarle a entrenar cada día, pero lo que no esperaba es que acabaría enganchándose él también. Hoy, con 54 años, practican esgrima juntos, después de que Íñigo lograra el bronce en el Campeonato de España sub-23. Vamos, que lo que empezó con trayectos en coche se ha convertido en una afición y combates compartidos.

LOS NAVAS

Solo quedan 110 días para que Pamplona y Aarón vuelvan a vivir un nuevo Chupinazo de San Fermín; y si Aaron Navas se considera pastor desde que tenía apenas ocho meses es, en gran parte, gracias a su padre, Víctor. Hoy, con solo 10 años, es el pastor más joven de los encierros. De acuerdo con lo que ha aprendido en casa, utiliza el pañuelo rojo para guiar a las vaquillas y ayuda a subir a los bueyes al camión con una naturalidad sorprendente para su edad. Y, bueno, no son Víctor ni Aaron, pero te recomiendo ver este vídeo en el que un pastor explica la importancia de su labor durante los encierros.

ANTONIO Y JUAN

Antonio es parte de Juan, literalmente: no solo por ser su padre, sino por haberle donado parte de su hígado. Lo que a priori parecía una hernia umbilical desembocó en atresia biliar, diagnóstico mortal para un niño. El próximo mes, Juan cumplirá 10 años, pero cada 28 de noviembre celebra también otro “cumpleaños”: el día en que, hace ya nueve años, pudo seguir adelante y tener una vida normal gracias a ese trasplante. La operación implicaba riesgos para Antonio, pero nunca dudó de que actuaba según lo que sentía y debía hacer como padre. 

JOSÉ LUIS

Durante más de tres décadas, José Luis Fernández fue el encargado de dar forma a uno de los símbolos del cine español: la estatuilla de los Premios Goya. Sin embargo, este año vivió la gala de una manera muy distinta. Su hijo, Cristóbal Fernández, se llevó el Goya a mejor montaje por la película Sirât. Aunque en 2019 José Luis dejó de fabricar el galardón y su hijo no levantó una pieza elaborada por su padre, el premio fue, sin duda, el más especial de su carrera. El reconocimiento fue doble: el hijo subió al escenario y recordó el legado de su padre ante toda la industria.

ANTONIO

Y concluyo con Antonio: padre, abuelo. Antonio Megías llevaba toda una vida soñando con pisar San Mamés. A sus 88 años, este abuelo granadino ha seguido al Athletic Club desde la distancia, con una pasión que ha marcado a toda su familia. Fue su nieta Andrea quien decidió dar el paso y compartir su historia en redes para intentar cumplir ese deseo. Lo que vino después fue la ola de solidaridad por parte de los aficionados athleticzales, que se volcaron y ofrecieron ayuda ayuda hasta hacerlo posible. Antonio viajará a Bilbao pasado mañana, 21 de marzo, para ver en directo a su equipo por primera vez, acompañado de los suyos. Mira el vídeo que colgó Andrea con la reacción de su abuelo. Convendremos en que es una forma de devolverle, aunque sea en parte, todo lo que Antonio ha dado a los suyos en casi noventa años de vida.

Muchas gracias por la lectura. Espero que te haya gustado esta newsletter alejada del formato habitual. Y tranquilo, que mañana mismo vuelvo. ¡Ahora ve y dale un abrazo a tu padre!

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