En el barrio de las Casitas Rosas de Valencia, un lugar a menudo marcado por conflictos, tráfico de droga y escasez, una carta ha logrado lo que las instituciones no pudieron durante años: devolver a dos hermanas de seis y once años la infancia. Gracias a una vecina de la Malvarrosa se puso en marcha una investigación periodística del diario Las Provincias y un operativo de la policía y los servicios sociales. 

Hermanas en la calle.

La realidad de las dos hermanas ha sido realmente complicada hasta ahora y los Servicios Sociales ya tenían un historial previo con la familia. Su ausencia en la escuela y la exposición a entornos de consumo de estupefacientes eran señales de un fracaso del sistema que solo el coraje de una persona anónima y la presión mediática a las fuerzas de seguridad pudieron frenar. 

Según los últimos informes de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN) la tasa AROPE (riesgo de pobreza o exclusión) en la Comunidad Valenciana se sitúa cerca del 27 %, afectando muy directamente a la infancia. Cuando un niño deja de ir al colegio, como sucedió con la hermana mayor de las Casitas Rosas, desaparece la mayor herramienta de detección de abusos y carencias.

Las hermanas valencianas vivían en una situación de vulnerabilidad constante, vecinos de la zona ya les habían visto deambulando por las calles de la Malvarrosa o pidiendo dinero a los turistas por el paseo marítimo de Valencia. Años atrás, los Servicios Sociales ya retiraron la custodia del hijo mayor al matrimonio. Tiempo después, la pareja se mudó a una zona de campo y parecía que la situación familiar iba a cambiar, aunque en noviembre de 2025 los Servicios Sociales volvieron a detectar indicios de desestructuración en el entorno familiar. 

Para proteger la infancia no basta con dar de comer, es necesario proporcionar un entorno seguro y una estructura educativa que las niñas han podido recuperar juntas tras su ingreso en un centro de acogida. Además, la madre de las dos pequeñas ya ha podido ponerse en contacto con ellas para asegurarse de que estaban bien y correctamente atendidas.

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