Estamos inmensamente agradecidos y muy orgullosos de la gente joven que tenemos en Pamplona”, dice Mariana Jáuregui, miembro de la Junta Directiva de D-Espacio, la asociación elegida por la Carpa Universitaria para destinar el 30 % del dinero recaudado con la venta de vasos reutilizables.

Tal y como anunció el pasado 9 de marzo en sus redes sociales, la Carpa “volverá a apoyar una causa social muy especial”. Desde otoño de 2013, el evento universitario más grande de Navarra aporta cada año una ayuda económica con un fin social en colaboración con Caja Rural de Navarra.

Este año, los elegidos han sido la Asociación D-Espacio, “un espacio en el que todo es más lúdico. Un centro donde nuestros hijos pueden convivir y juntarse entre iguales”, dice Jáuregui que, además de miembro de la Junta, es madre de una joven de 19 años con Síndrome de Down. Esta asociación se enfoca en crear un entorno en el que las personas con discapacidad intelectual y sus familias puedan crecer y desarrollarse juntos, generando un lugar de referencia donde cada persona puede avanzar a su propio ritmo.

Jóvenes de D-Espacio en una de sus actividades coordinadas por la asociación. CEDIDA.

“Los beneficios del evento se reparten entre los distintos voluntarios de las carreras universitarias que participan en las barras para el pago de matrículas, Erasmus, viajes de estudios… Por ello, esta labor se hace con el fin de beneficiar a pequeños colectivos locales que no cuentan con mucha financiación”, menciona María Garde, secretaria de la asociación organizadora de la Carpa Universitaria.

En cuanto a la cantidad que se dona, es el porcentaje elegido por los estudiantes, y, actualmente, son unos 7.000 euros los que serán destinados a esta asociación. Además, desde 2024, “la Caja Rural aporta 1.800 euros a esta donación”, afirma Garde.

La Asociación D-Espacio ha sido seleccionada para la primera donación de este año, pero no va a poder volver a repetirse. Una vez elegida la asociación donde va a ir destinado el dinero, la Carpa no vuelve a repetir el destinatario. “Una vez una asociación sale elegida, esta no puede volver a presentarse, favoreciendo así la rotación. Por esta razón, no se ha trabajado antes con ellos”, comenta la secretaria de la organización de la Carpa.

Pero esta no es la primera vez que la asociación se presenta como candidata. Jáuregui confiesa haber participado en otras ocasiones y es consciente de lo difícil que resulta la elección: “Les cuesta mucho decidir. Es el tercer año que nos presentamos y yo he estado presente las tres veces. Yo misma habría dudado a quién darle el dinero porque siempre hay necesidades. Hay tantos colectivos necesitados que muchas veces pienso: Menos mal que no me toca votar a mí”.

Deja un comentario