No siempre es fácil identificar a los jugadores en un campo. La tarea se complica más cuando se trata de un deporte de contacto como el rugby, en el que los saltos, los choques y las melés convierten a los jugadores en una única figura. Sin embargo, hay un joven en la selección francesa que se hace notar. Louis Bielle-Biarrey, ala francés de 22 años, corre la banda con el once a la espalda y un casco rojo que lo destaca sobre los demás.

Bielle-Biarrey juega a rugby desde que es niño. Un día, a sus siete años, su padre llegó con una noticia: “Te he comprado un casco nuevo. Pruébatelo”, recuerda en El Correo. Era rojo, de segunda mano y había costado seis euros. El jugador francés utilizó esta protección hasta que, en 2020, tuvo que cambiarla. No hubo problema. Logró encontrar el mismo modelo, el que sigue utilizando a día de hoy.
En el campo, suena ‘La Marsellesa’ antes del partido. Al terminar, Bielle-Biarrey se aleja, se pone el casco y se coloca en uno de los dos extremos. El rojo lo destaca sobre los demás antes de que empiece el partido. Cuando pita el árbitro, es su juego el que lo diferencia. El joven francés, que ha llegado a alcanzar los 38,5 kilómetros por hora, se ha reivindicado como una de las principales figuras del rugby mundial en el último ‘Seis Naciones’ celebrado.
El pasado sábado, la selección francesa se impuso ante la inglesa en la final del seis naciones. Levantaron el título por segundo año consecutivo. En este partido, el joven ala francés registró cuatro ensayos, que junto a los cinco que ya había sumado durante las fases previas le han llevado a batir el récord de ensayos registrados en un ‘Seis Naciones‘.
Esos cuatro tantos en solo un partido también le sirvieron para convertirse en el cuarto jugador francés que alcanza esta marca en la historia de la selección y en el segundo que logra hacerlo en un mismo partido del ‘Seis Naciones‘. Este joven francés de casco rojo ya ha logrado convertirse en historia del rugby a sus 22 años.

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